Arreguín Bollás Verónica Marisol
20 de abril de 2007
China y México, una dura pelea por el mercado estadounidense
Jorge Neme hizo un agudo análisis sobre el rezago económico mexicano ante Estados Unidos.
China gana más terreno que nuestro país.
“China no desplaza a México en los mercados extranjeros” sino más bien es una competencia donde cada país lucha por mantenerse fuerte en sectores específicos que satisfagan la demanda económica estadounidense, así lo aseveró Jorge Neme durante la presentación de su libro La competencia entre México y China por el mercado de Estados Unidos.
En el marco de la XXVIII Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería, Neme se refirió a que el mercado mexicano tiene fortaleza en la cuestión de bienes y servicios, mientras que China se mantiene como uno de los principales mercados en el área de ensamblaje de tecnología a bajo costo, esto se traduce a que ambas economías luchan por mantenerse en su área, sin embargo, el país asiático cada vez busca nuevas oportunidades en otros sectores, convirtiéndose en un duro competidor para nuestro país.
Hasta hace algunos años México había sido el más importante socio comercial de Estados Unidos, pero actualmente China aplica políticas que le han beneficiado a nivel mundial, colocándose como una de las principales potencias, tanto como la India o Gran Bretaña. Ignacio Martínez Cortés, uno de los comentaristas invitados a discutir sobre el libro, profesor del Posgrado de Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional Autónoma de México, comentó que Neme se hace un minucioso análisis de las políticas económicas chinas comparadas con las de nuestro país con el fin de dar una explicación del por qué el país asiático nos ha suplantado al ocupar el número uno en el mercado estadounidense.
Mario Durán, profesor de la Escuela Superior de Economía del Instituto Politécnico Nacional consideró que el libro constituye una aportación por la actualidad de los acontecimientos sobre la economía china, además de que éste cumple con características como la identificación de la naturaleza de nuestros propios problemas como país, la búsqueda de las acciones que se pretendan para superarlos y asimismo aporta elementos que ayudan a nuestro crecimiento como nación.
Jorge Neme es profesor e investigador de la Escuela Superior de Economía y ganador del Premio Jesús Silva Herzog del año 2005. La publicación de su obra fue la culminación de un proyecto que inició cuando él estudiaba los últimos semestres de la carrera de Economía y estaba por elegir el tema de su tesis, por lo cual tomó como objeto de estudio el auge que comenzaba a tener China en la economía mundial.
jueves, 19 de abril de 2007
El cavernícola actual
COLUMNA
EL CAVERNÍCOLA ACTUAL
Por Verónica Marisol Arreguín Bollás
Uno de los grandes problemas de la humanidad en la cuestión emocional y sentimental de los seres humanos son las relaciones de pareja, sin lugar a dudas cuando hablamos de ello es como si nos dieran en nuestro talón de Aquiles, pues siempre hay una experiencia que nos remite a pleitos o a diferencias con nuestra pareja, lejos de los buenos recuerdos que esto nos provoque.
Una obra representativa de este tema es Defendiendo al cavernícola de Rob Becker, actuada como monólogo por César Bono, quien hace un extraordinario papel en su posición de hombre macho. Es una obra que además de sacar carcajadas pone a reflexionar acerca de las muy evidentes diferencias que existen entre el hombre y la mujer, por mencionar una muy simple, lo abstracto de los hombres y lo subjetivo de las mujeres.
Bono funge como verdadero cavernícola para explicar el origen de estas diferencias; el hombre, según él, como personaje, es un auténtico cazador, por eso no ve más allá de los horizontes, él va a (lo que coloquialmente le llamamos) “lo que le cruje” sin perder el tiempo, al contrario de la mujer que es una recolectora, por eso es que cuando va de compras selecciona meticulosamente cada artículo y tarda horas para seleccionar lo que se va a llevar.
El cavernícola resulta ser al final de la obra la viva y actual representación del comportamiento del hombre moderno, quiere tomar siempre el control, tanto de la televisión como de las situaciones, busca ser siempre el protector, y la mujer en estos casos es ese cervatillo desprotegido que al final termina dominando a su cazador. En ningún momento se trata de justificar la lucha entre ambos sexos, que también se ha dado por años, sino más bien de explicar todos estos puntos en donde las relaciones de pareja flaquean o se ven en discordia.
La sociedad es un factor muy importante en estas “relaciones peligrosas”, los amigos y la familia serán una oportunidad fantástica para sacarnos de la rutina, serán esas personas influyentes en nuestro comportamiento y nuestra forma de vida. Unos amigos, como dijera la mujer “borrachos y jugadores” son los cómplices del comportamiento de su pareja, y las amigas son las alborotadoras y provocadoras de que su mujer le reclame por todo.
La lucha de sexos es una constante, los mitos que existen acerca de la valentía y fortaleza de los hombres y la debilidad y delicadeza de la mujer es algo que hasta hoy se intenta preservar. Sin embargo, hay obras, como Rescatando al Cavernícola, que tratar inteligentemente el asunto, no tanto como una lucha sino como un intercambio de roles, poniendo características del hombre en la mujer e inversamente, jugando con los roles, modernizándolos.
Pero ¿Cuánto podemos decir que han cambiado las relaciones entre hombre y mujer? O acaso, como están de moda las relaciones hombre-hombre, mujer-mujer, ¿Se dejarán por la paz estos dos seres tan diferentes por naturaleza? El caso es que, es innegable que la mujer de ahora no es la misma que la de antes, su contexto es otro, su forma de vida también, en realidad la del hombre también. Ahora tenemos a mujeres lesbianas manifestándose por sus derechos, al igual que a jóvenes homosexuales y hombres metrosexuales (porque es también la palabra de moda), a mujeres feministas y a todo el mundo totalmente cambiado a lo que era antes.
Es irónico que a pesar de los cambios en el tiempo, la forma de reaccionar en las relaciones de pareja hombre-mujer sean las mismas, los celos, la lucha por el control, los olvidos de aniversarios, el drama, la pasión desenfrenada, el engaño y la ternura es algo que no ha cambiado y posiblemente nunca cambiará pues los humanos son eso, seres con una multiplicidad de emociones aparte de razón, sin embargo, cuando se trata de relaciones sentimentales, la esencia de la conquista consiste es desenmarañar cada emoción poco a poco a pesar de las caídas o tropezones, no importa, algún día habrá alguien con quien se tenga empatía muy a pesar o gracias a las diferencias.
Entre risas y sarcasmos vemos a un macho que con toda su gallardía, su aparente fiereza y hasta su sensibilidad escondida ama profundamente y se entrega completamente a la que considera la mujer de su vida. Se comporta así con el afán de que se sienta protegida y querida y ella a su vez, si lo ama lo sabrá recompensar
EL CAVERNÍCOLA ACTUAL
Por Verónica Marisol Arreguín Bollás
Uno de los grandes problemas de la humanidad en la cuestión emocional y sentimental de los seres humanos son las relaciones de pareja, sin lugar a dudas cuando hablamos de ello es como si nos dieran en nuestro talón de Aquiles, pues siempre hay una experiencia que nos remite a pleitos o a diferencias con nuestra pareja, lejos de los buenos recuerdos que esto nos provoque.
Una obra representativa de este tema es Defendiendo al cavernícola de Rob Becker, actuada como monólogo por César Bono, quien hace un extraordinario papel en su posición de hombre macho. Es una obra que además de sacar carcajadas pone a reflexionar acerca de las muy evidentes diferencias que existen entre el hombre y la mujer, por mencionar una muy simple, lo abstracto de los hombres y lo subjetivo de las mujeres.
Bono funge como verdadero cavernícola para explicar el origen de estas diferencias; el hombre, según él, como personaje, es un auténtico cazador, por eso no ve más allá de los horizontes, él va a (lo que coloquialmente le llamamos) “lo que le cruje” sin perder el tiempo, al contrario de la mujer que es una recolectora, por eso es que cuando va de compras selecciona meticulosamente cada artículo y tarda horas para seleccionar lo que se va a llevar.
El cavernícola resulta ser al final de la obra la viva y actual representación del comportamiento del hombre moderno, quiere tomar siempre el control, tanto de la televisión como de las situaciones, busca ser siempre el protector, y la mujer en estos casos es ese cervatillo desprotegido que al final termina dominando a su cazador. En ningún momento se trata de justificar la lucha entre ambos sexos, que también se ha dado por años, sino más bien de explicar todos estos puntos en donde las relaciones de pareja flaquean o se ven en discordia.
La sociedad es un factor muy importante en estas “relaciones peligrosas”, los amigos y la familia serán una oportunidad fantástica para sacarnos de la rutina, serán esas personas influyentes en nuestro comportamiento y nuestra forma de vida. Unos amigos, como dijera la mujer “borrachos y jugadores” son los cómplices del comportamiento de su pareja, y las amigas son las alborotadoras y provocadoras de que su mujer le reclame por todo.
La lucha de sexos es una constante, los mitos que existen acerca de la valentía y fortaleza de los hombres y la debilidad y delicadeza de la mujer es algo que hasta hoy se intenta preservar. Sin embargo, hay obras, como Rescatando al Cavernícola, que tratar inteligentemente el asunto, no tanto como una lucha sino como un intercambio de roles, poniendo características del hombre en la mujer e inversamente, jugando con los roles, modernizándolos.
Pero ¿Cuánto podemos decir que han cambiado las relaciones entre hombre y mujer? O acaso, como están de moda las relaciones hombre-hombre, mujer-mujer, ¿Se dejarán por la paz estos dos seres tan diferentes por naturaleza? El caso es que, es innegable que la mujer de ahora no es la misma que la de antes, su contexto es otro, su forma de vida también, en realidad la del hombre también. Ahora tenemos a mujeres lesbianas manifestándose por sus derechos, al igual que a jóvenes homosexuales y hombres metrosexuales (porque es también la palabra de moda), a mujeres feministas y a todo el mundo totalmente cambiado a lo que era antes.
Es irónico que a pesar de los cambios en el tiempo, la forma de reaccionar en las relaciones de pareja hombre-mujer sean las mismas, los celos, la lucha por el control, los olvidos de aniversarios, el drama, la pasión desenfrenada, el engaño y la ternura es algo que no ha cambiado y posiblemente nunca cambiará pues los humanos son eso, seres con una multiplicidad de emociones aparte de razón, sin embargo, cuando se trata de relaciones sentimentales, la esencia de la conquista consiste es desenmarañar cada emoción poco a poco a pesar de las caídas o tropezones, no importa, algún día habrá alguien con quien se tenga empatía muy a pesar o gracias a las diferencias.
Entre risas y sarcasmos vemos a un macho que con toda su gallardía, su aparente fiereza y hasta su sensibilidad escondida ama profundamente y se entrega completamente a la que considera la mujer de su vida. Se comporta así con el afán de que se sienta protegida y querida y ella a su vez, si lo ama lo sabrá recompensar
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